De las clases de Julio

Julio hablaba mucho de muchas cosas. A sus amigos como que les importaba lo que decía y le hacían caso. A mí me decía, no pues sigue estudiando. Yo iba a entrar al COBAEM, pero estaba muy nervioso por el examen. No era burro, pero tampoco era de dieces. Y le dije enséñame. Y diario iba a mi casa para enseñarme, y hacíamos muchas cosas de álgebra y me decía no pues vas a ver esto o lo otro. Y se aguantaba hasta cuatro o cinco horas hasta que le entendía. Y luego se veía como desesperado y me decía, ya esta es la última vez que te lo explico, pero como no entendía, me volvía a explicar y me decía, ahora sí, esta ya es la última. Y pues sí pasé mi examen, pero luego tuve que dejar la escuela, por falta de recurso.

Los comentarios están cerrados.