Pronunciamiento del Colectivo El Rostro de Julio

Ciudad de México, 12 de julio del 2016

El lunes 11 de julio se hicieron públicos los resultados del EAAF sobre la segunda necropsia al normalista Julio César Mondragón. Contar con estos estudios significa un gran paso hacia el esclarecimiento de la ejecución y tortura de Julio César, los resultados de la segunda necropsia son una base científica sólida para que el caso sea investigado de manera correcta y valorado en su gravedad por las autoridades mexicanas y por la sociedad.

Han sido incontables las diligencias, gestiones y actos públicos que la familia de Julio y su defensa legal realizaron para acercarse a la verdad de lo sucedido, para subsanar los errores cometidos desde el principio por la procuraduría local y para hacer escuchar este clamor de justicia en todos los rincones del país.

En su primer informe de actividades el GIEI señaló la necesidad de hacer una segunda autopsia al cadáver de Julio debido a las faltas y contradicciones del primer análisis. La exhumación se realizó el 4 de noviembre de 2015 y, aunque los exámenes terminaron el 7 del mismo mes, por la poca voluntad de las autoridades y las numerosas trabas burocráticas el cuerpo pudo ser reinhumado hasta el 12 de febrero del 2016.

El dictamen elaborado por el EAAF, a quienes agradecemos infinitamente su trabajo, tiene elementos suficientes para probar la tortura a la que fue sometido Julio: distintos golpes que provocaron fracturas en doce costillas y en los huesos de cráneo, así como lesiones masivas, hemorragias y contusiones en varios órganos. En cuanto a la pérdida de la piel del rostro, el EAAF reportó que junto a la acción de fauna existe la sospecha de intervención de instrumento cortante.

La viuda de Julio, Marisa Mendoza, ha recorrido un largo camino para encontrar la verdad y lograr que las autoridades investiguen el crimen integralmente, acorde a su gravedad, complejidad y conexión con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa. La fortaleza y determinación de la familia de Julio, así como su amor y esperanza, impulsaron el trabajo de su abogada, Sayuri Herrera, y del Colectivo El Rostro de Julio que las acompañó a lo largo de estos 22 meses.

Ahora, con el decidido compromiso e impulso del Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro el caso entra en una nueva etapa. El centro Prodh cuenta con la experiencia y la fortaleza necesaria para lograr que este crimen no quede en la impunidad.

El Colectivo El Rostro de Julio seguirá realizando campañas de difusión del caso y acompañamiento a la familia en su búsqueda de memoria, verdad, justicia y reparación como lo ha hecho hasta ahora, sin protagonismos y movido por la indignación, la solidaridad y el anhelo de justicia.

¡¡Ni perdón ni olvido, castigo a los asesinos de Julio César Mondragón, Julio César Ramírez Nava y Daniel Solis Gallardo!!

¡¡Vivos se llevaron a nuestros 43, vivos los queremos!!

Colectivo El Rostro de Julio

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